Macedonia (terminología)

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«Macedonia» es un término que ha sido fuente de confusión y debate debido a sus múltiples usos para definir a lo largo del tiempo a diversas áreas geográficas, políticas, históricas, lingüísticas y demográficas. Los diversos grupos étnicos que viven en la zona han denominado de la misma manera diversas entidades y de diferentes formas una única entidad, lo que genera problemas tanto para sus habitantes como para los extranjeros.

Históricamente, la región ha estado marcada por los continuos cambios políticos en la historia de la península balcánica. En cuanto a la geografía, no existe una definición clara de los límites de la región y los nombres de sus subdivisiones no son aceptadas ni por académicos ni por sus propios habitantes. En el caso de la demografía, en la zona habitan principalmente cuatro grupos étnicos, tres de los cuales se autodefinen como «macedonios»: un grupo sudeslavo, que lo hace a nivel nacional, y uno búlgaro y otro griego, que lo hacen a nivel regional. Lingüísticamente, los nombres y orígenes de las lenguas habladas en la zona son tema de gran controversia, mientras que en el mundo político, el uso del nombre de Macedonia ha generado incluso una disputa diplomática entre los Estados de Grecia y la República de Macedonia, conflicto que se mantiene sin solución a pesar de la intervención de las Naciones Unidas.

Más allá de la naturaleza histórica y sin fronteras de la región, Macedonia puede considerarse sin ambigüedades como el corazón de los Balcanes. A raíz de ello, la razón de la variedad de nombres y definiciones pueden resumirse en las palabras de Winston Churchill: «La región de los Balcanes tiene la tendencia a producir más historia de la que puede consumir».​

Existen tres teorías sobre el origen del nombre «Macedonia». De acuerdo a la mitología griega, Macedón era el nombre del jefe de la tribu que se asentaría en la región y que fundaría el Reino de Macedonia. Según Heródoto, los makednoí eran una tribu doria.​

El nombre también podría derivar del adjetivo μακεδνός (makednós), que significa “alto”, el cual es usado por Homero para designar un árbol en la Odisea,​ y que según el gramático Hesiquio de Alejandría sería una palabra del dórico que significaría “grande” o “pesado”.​ Comúnmente, se cree que tanto los macedonios como sus antecesores makednoí eran considerados personas de gran estatura.​

Una tercera hipótesis sugiere que el nombre makedónes significaría “habitantes de las tierras altas”, de acuerdo a un antiguo término del antiguo idioma macedonio, μακι-κεδόνες (maki-kedónes, “del alto planeta”).​ La World Book Encyclopedia acepta esta teoría, pero basada en el término griego makednós que se referiría a las altas montañas de la zona.

El antiguo Reino de Macedonia, que principalmente existió entre los siglos VII a. C. y II a. C., fue el primer Estado que se asentó en la región geográfica homónima. Sus fronteras eran más o menos constantes, aunque aún no está claro si ciertas zonas interiores, como Lincestis, eran parte del reino en sí o eran Estados independientes en constante lucha contra los reyes macedonios.

Durante el reinado de Filipo II, Macedonia se expandió considerablemente, incluyendo la zona de la península Calcídica y territorios al norte en dirección al río Danubio. Filipo terminó gobernando sobre gran parte de Grecia y su reino se expandiría aún más cuando su hijo, Alejandro Magno, lo convirtiera en un imperio que gobernó sobre gran parte del mundo conocido hasta el momento.

Con la muerte de Alejandro, Macedonia volvió a ser un pequeño reino debido a la división del Imperio en diversos Estados. Tras la conquista por parte del Imperio romano en las llamadas guerras macedónicas, el Senado romano estableció la provincia de Macedonia, cuya extensión varió a lo largo de los siglos. Cuando la zona pasó a ser parte del Imperio bizantino, el thema establecido bajo el mismo nombre se ubicó en una zona mucho más al oriente, excluyendo Calcídica e incluso la zona de Tesalónica. Posteriormente, el Imperio otomano, que gobernó el territorio hasta el siglo XIX, nunca tuvo en dicha zona alguna unidad administrativa en Macedonia bajo ese nombre.

Las entidades políticas que alguna vez llevaron el nombre de «Macedonia» durante la antigüedad son:

Cuando en 1904 gran parte de su territorio fue puesto bajo administración internacional, Macedonia estaba compartida por los distritos de Tesalónica, Monastir, Üsküb, Kosovo, Drama y Serrai.​​​​ Entre 1912 y 1913, la región fue dividida por los Estados independientes balcánicos tras su victoria sobre los otomanos en la Primera Guerra de los Balcanes. Las fronteras entre Grecia, Serbia y Bulgaria terminarían por definirse con los resultados de la Segunda Guerra de los Balcanes y la Primera Guerra Mundial.

Una antigua secta cristiana conocida como los macedonios deriva su nombre de su fundador, el obispo Macedonio I de Constantinopla y no tiene ninguna relación directa con la región geográfica de Macedonia o alguno de los Estados asentados en ella.

Desde las primeras etapas de la Revolución Griega, el gobierno provisional de dicho país reclamó a Macedonia como parte del territorio nacional griego, pero de acuerdo al tratado de Constantinopla de 1832 que definió las fronteras tras su independencia del Imperio otomano, el límite norte del país estaba entre Arta y Volos, dejando fuera a Macedonia.​ Cuando el Imperio otomano comenzó a disolverse, Macedonia fue reclamada por todos los miembros de la denominada Liga Balcánica (Serbia, Montenegro, Grecia y Bulgaria) y por Rumanía. De acuerdo al tratado de San Stefano que terminó con la Guerra Ruso-Turca de 1877-78, toda la región macedonia fue incluida en Bulgaria, a excepción de la zona de Tesalónica. Sin embargo, el Congreso de Berlín de ese último año devolvió gran parte de la región al Imperio otomano.

En 1912 estalló la Primera Guerra Balcánica cuando los ejércitos de la Liga Balcánica entraron y ocuparon el territorio macedonio. Tras la victoria sobre los turcos, los miembros de la Liga tuvieron diferencias a causa de la partición del territorio conquistado, por lo que estalló la Segunda Guerra Balcánica. Como resultado de esta última contienda, el indefinido territorio de Macedonia fue repartido entre Grecia, Bulgaria y Serbia, estableciendo sus fronteras definitivas en 1913 por medio del Tratado de Bucarest, las cuales se mantienen esencialmente hasta la actualidad.

Las entidades políticas que han existido o existen durante este período de tiempo bajo el nombre de «Macedonia» son las siguientes:

Macedonia (como un término geográfico actual) se refiere en general a una región de la Península Balcánica en el sur de Europa que abarca entre 60.000 y 70.000 kilómetros cuadrados. Aunque no existe alguna definición oficial por parte de alguna organización internacional o estado, en algunos contextos la región aparece delimitada por los cuencas de los ríos (de poniente a oriente) Haliacmón, Vardar y Estrimón y las llanuras cercanas a Tesalónica y Serrai.

En un contexto histórico, la región ha presentado marcadas variaciones en sus fronteras a lo largo de los Balcanes, luego de que sus límites fueran definidos generalmente de acuerdo a las necesidades administrativas de sus conquistadores. Durante la dominación otomana, que duró cinco siglos, Macedonia no fue una división administrativa.​ El geógrafo H.R. Wilkinson afirma que si bien la región “desafía definiciones”, la mayoría de los cartógrafos están de acuerdo “en su ubicación general”.​ Macedonia ya estaba bastante bien definida hacia 1897, cuando William Ewart Gladstone propuso una “Macedonia para los macedonios”, en la que se incluía implícitamente a todos los habitantes de la región, sin importar su etnia,​ pero las diferentes naciones balcánicas comenzarían a proclamar sus derechos tras la firma del tratado de San Stefano de 1878 y luego de su revisión en el Congreso de Berlín.

Varios mapas etnográficos fueron producidos durante este período de controversia; muchos de estos difieren principalmente en las zonas designadas para cada nacionalidad dentro de Macedonia. Esto se debió en parte al resultado de las diferentes alternativas de definición: un habitante macedonio podría recibir diferentes nacionalidades dependiendo de si la clasificación se realizaba basándose en su religión, ascendencia, idioma, identidad o por decisión personal. Adicionalmente, los censos otomanos que tomaban como base a la religión eran comúnmente malinterpretados; la ascendencia o raza eran principalmente definidas por conjeturas; los habitantes de la región podían hablar más de una lengua, por ejemplo, una en su casa y otra fuera de ella, y por otro lado, los diversos dialectos podían ser definidos como derivaciones de diversas lenguas (por ejemplo, serbio, macedonio o búlgaro).

Los mapas también difieren en los límites asignados a Macedonia. Las únicas fronteras indiscutibles son el Mar Egeo por el sur y las fronteras de Serbia y Bulgaria previo a 1885; si Macedonia limitaba con los territorios de la Serbia medieval, Albania o Tracia (partes de la Rumelia otomana) ha sido origen de debate.​ Algunos etnógrafos, como el griego Cleanthes Nicolaides, el austríaco Meinhard y el búlgaro Vasil Kǎnčev, aceptaron como frontera las montañas Šar y las de Crna Gora,​ tal como lo hacían algunos estudiosos previo a 1878;​ sin embargo, algunos especialistas como el serbio Gopčevič establecieron una línea mucho más al sur, dejando toda la región entre Skopje y Strumica en la “Vieja Serbia”, noción que ha sido apoyada por algunos geógrafos modernos de Grecia.​

Adicionalmente, algunos mapas varían en algunos detalles, especialmente respecto a qué ciudades y localidades son o no macedonias. Un mapa italiano incluye a Prizren, mientras Nicolaides y Meinhard trazaron sus límites justo al sur. Hacia el sur y el oeste, Grevená, Korçë y Konitsa varían en diversos mapas, mientras hacia el este, usualmente la línea toma el curso del río Mesta hacia el norte, aunque en un mapa de un geógrafo alemán la línea se encuentra mucho más hacia el poniente, excluyendo por ejemplo a Bansko y Nevrokop.​

Macedonios eslavos de tendencias nacionalistas extremas han expresado deseos irredentistas de formar una “Macedonia unida” junto a lo que llaman Macedonia egéica (actualmente, en Grecia),​​​ la Macedonia de Pirin (en Bulgaria),​ la región de Mala Prespa y Golo Bardo (en Albania),​ y las de Gora y Prohor Pčinjski (en Serbia).​ Sin embargo, en todas las zonas mencionadas anteriormente, la población son en su mayoría grecomacedonios, búlgaros, albaneses y serbios, respectivamente. Algunos libros de estudio y publicaciones gubernamentales de la República de Macedonia consideran a dicho país como parte de un territorio no completamente libre.​​​​​​​

Loring M. Danforth, profesor de antropología que ha trabajado en el Bates College de los Estados Unidos y que ha escrito diversos artículos y premiados libros sobre el nacionalismo en la República de Macedonia, Grecia y Australia, ha mencionado:

Los nacionalistas extremistas macedonios, que se empeñan en demostrar la continuidad entre los antiguos y los modernos macedonios, niegan ser eslavos y reclaman ser directos descendientes de Alejandro Magno y los antiguos macedonios. La visión macedonia más moderada, generalmente adoptada por gente más culta y que ha sido apoyada por Kiro Gligorov, el primer presidente de la recién independizada República de Macedonia, es que los actuales macedonios no tienen relación con Alejandro Magno sino que son pueblos eslavos cuyos antepasados llegaron a Macedonia durante el siglo VI. En tanto, personas tanto de las visiones extremas y moderadas aseguran que los antiguos macedonios eran de un grupo no-griego diferente.
Además de reafirmar la existencia de la nación macedonia, los macedonios están empeñados en reafirmar la existencia de una única lengua macedonia. A pesar de reconocer las similitudes entre el macedonio y otras lenguas eslavas meridionales, ellos consideran que las distinciones con ellas les permite ser una lengua separada. También enfatizan que, a pesar de que el estándar literario del idioma macedonio no fue formalmente creado y reconocido hasta 1944, este tiene una historia de más de mil años, que puede remontarse al antiguo eslavo eclesiástico usado por santos Cirilo y Metodio durante el siglo IX.
Aunque todos los macedonios están de acuerdo en la existencia de minorías macedonias en Bulgaria y Grecia, las cuales han sido sujeto de duras políticas de asimilación forzada, existen dos posiciones de acuerdo a su futuro. La meta de los nacionalistas más extremos es crear una “Macedonia libre, unida e independiente”, formada tras “liberar” las partes de Macedonia “temporalmente ocupadas” por Bulgaria y Grecia. Nacionalistas más moderados, en cambio, reconocen la inviolabilidad de las fronteras griegas y búlgaras, renunciando a posibles reclamaciones territoriales; sin embargo, demandan a que ambos países reconozcan a las minorías macedonias y les garanticen los derechos humanos mínimos que merecen.

La constitución de la República de Macedonia fue modificada en 1995 y no posee ninguna referencia sobre posibles reclamaciones territoriales en la actualidad.

El profesor Danforth describe, de igual forma, las posiciones del nacionalismo griego:

De acuerdo a la posición del nacionalismo griego sobre la “cuestión macedonia”, como Alejandro Magno y los antiguos macedonios eran griegos y como la Antigua Grecia y la Grecia moderna están unidas por una línea histórica de continuidad racial y cultural, sólo los griegos tienen derecho a identificarse como macedonios y no los eslavos de la Yugoslavia meridional, que se establecieron en Macedonia hacia el siglo IX y que se denominaron a sí mismo como “búlgaros” hasta 1944. Los griegos, en tanto, denominan a los macedonios como “skopjanos” (de Skopje, la capital de la República de Macedonia), práctica comparable a llamar “ateniense” a los griegos. La negación de la identidad macedonia por parte de la ideología nacionalista griega se enfoca en tres puntos principales: la existencia de una nación macedonia, una lengua macedonia y una minoría macedonia en Grecia. Desde la perspectiva nacionalista griega, no puede haber una nación macedonia si nunca ha habido un estado independiente macedonio: la nación macedonia no sería más que una creación artificial, una “invención” de Tito, quien bautizó a un mosaico de nacionalidades con el nombre griego de “macedonios”.
De forma similar, los nacionalistas helénicos argumentan que como el antiguo idioma macedonio era griego, el idioma eslavo hablado por los “skopjanos” no puede ser denominado como “idioma macedonio”. Algunas fuentes de origen griego se refieren al “idioma de Skopje” y lo definen como un dialecto corrompido del búlgaro. Finalmente, el gobierno de Grecia niega la existencia de una minoría macedonia en el norte del país, asegurando que sólo existe un pequeño número de “helenos eslavófonos” o “griegos bilingües” que hablan griego junto a un dialecto eslavo local, pero que tienen “consciencia nacional griega”.

   Macedonia del Egeo​ (Flag of Greece.svg   Macedonia de Pirin​ (Bandera de Bulgaria Bulgaria)

La región de Macedonia es dividida comúnmente en tres grandes regiones y dos menores,​ especialmente en la discusión de la llamada “cuestión macedonia”. Aunque estos términos son utilizados por académicos neutrales, han sido adoptados por la literatura de carácter irredentista.​

Adicionalmente a esas tres grandes subregiones, existen dos regiones de menor tamaño en Albania y Serbia, que son consideradas parte de Macedonia, principalmente por irredentistas y no por académicos.​

La región, tal como se define anteriormente, tiene una población cercana a los 5 millones de habitantes. En el caso de las definiciones de grupos étnicos, existe una importante disputa por parte de dos grupos contemporáneos sobre el uso del término macedonio. La población étnicamente macedonia de la República de Macedonia se identifica como “macedonio” a nivel nacional, mientras que en Grecia, los habitantes de la zona de Macedonia se consideran “macedonios” a nivel regional y como “griegos” a nivel nacional. La divergencia de uso entre ambos grupos étnicos ha generado una variedad de denominaciones para referirse al grupo homónimo.

En general, los grupos que se consideran como “macedonios”, es decir, como habitantes naturales de la región, son los detallados a continuación.

Como un grupo étnico, se denomina como macedonios​ a los eslavos que forman la mayoría de la población de la actual República de Macedonia. Según estadísticas del año 2002, la población de macedonios étnicos dentro de dicho Estado es de 1.297.981 habitantes.​​ Por otro lado, legalmente, macedonio es también todo nacional de la República de Macedonia, sin importar sus características étnicas ni pertenencia a alguna religión.​ Sin embargo, en el preámbulo de su constitución,​ se hace especial distinción entre “el pueblo macedonio” y “los albaneses, turcos, valacos, rumanos y otras nacionalidades que habitan la República de Macedonia”, a quienes se les asegura “igualdad como ciudadanos”. Al año 2002, la población total del país era de 2.022.547 habitantes.​

Como un grupo regional de Grecia, los macedonios corresponden a las personas de etnia griega que habitan o provienen del territorio de Macedonia, los que corresponden a casi la totalidad de la población de dicha región. De acuerdo al censo de 2001, la población de este territorio era de 2.625.681 personas.​ Se conoce también como antiguos macedonios a los habitantes de la Macedonia histórica,​ cuyos máximos gobernantes, Filipo II de Macedonia y Alejandro Magno, se consideraban a sí mismos como griegos.​

En el caso de Bulgaria, “macedonio” es el gentilicio de los habitantes de la región sudoriental del país, que en su mayoría se identifican como búlgaros a nivel nacional y étnico.​ En 2001, la población total de la Macedonia búlgara era de 341.245 habitantes, dentro de los cuales se cuentan 3.117 eslavomacedonios.​ Los macedonios búlgaros también pueden autodenominarse como pirineros (пиринци, pirintsi en idioma búlgaro)​ para evitar confusión con otras denominaciones similares.

El término “macedorromano” es usado en algunas oportunidades como un sinónimo para los arrumanos, un pueblo que vive en el sur de los Balcanes entre el norte de Grecia, Bulgaria, la República de Macedonia y Albania, y como una comunidad inmigrante en la Dobruja Septentrional, Rumania. De acuerdo al Ethnologue, la población total de arrumanos es de 306.237 personas.​ Este término es el único que corresponde a un acrónimo utilizado tanto por los propios arrumanos como por los otros grupos étnicos.​ Cabe destacar que en rumano, los arrumanos son denominados como “machedoni”, a diferencia de los habitantes de Macedonia, conocidos como “macedoneni”.

Otro grupo étnico que habita la región de Macedonia, son los albaneses, concentrados principalmente en la República de Macedonia (en las zonas fronterizas a Albania y Kosovo) y en la subregión albanesa de Macedonia, alrededor del lago Ohrid. En 2002, los habitantes albaneses en la República de Macedonia eran 509.083, 25,2% del total de la población nacional.​

En el caso del idioma español, todos estos términos se emplean de acuerdo al contexto en el que se usan. Según el Diccionario de la Real Academia Española se define oficialmente como “macedonios” únicamente a los antiguos macedonios y a los habitantes de la República de Macedonia,​ mientras que en el Diccionario Panhispánico de Dudas se acepta el uso de “macedonio” tanto para ambos grupos como para los habitantes de la región griega de Macedonia, aunque define “macedónico” para referirse inequívocamente a los habitantes del reino de la Antigüedad.​

Al ser el idioma uno de los elementos más comúnmente asociados a la identidad nacional, las mismas disputas existentes en el plano de la demografía, se pueden encontrar en la lingüística. Básicamente, existen dos grandes debates sobre el uso de la palabra “macedonio” para describir un fenómeno lingüístico, ya sea un idioma o un dialecto.

Por un lado, los orígenes del antiguo idioma macedonio son inciertos y no se ha podido determinar si corresponden a un dialecto griego familiar al dórico​​ o al eólico,​ una lengua hermana al griego antiguo con el que formaría un supergrupo lingüístico grecomacedonio o helénico, o si es una lengua indoeuropea independiente y cercana al griego, tracio y al frigio.​ La comunidad científica, a pesar de sus discrepancias, ha llegado al acuerdo de que no existe evidencia suficiente para poder determinar con certeza algunas de estas hipótesis,​ aun cuando existe material disponible, como el léxico de Hesiquio.​

Por otro lado, el idioma sudeslavo conocido en la actualidad como macedonio​ no tiene ninguna relación con el antiguo idioma. Sobre esta lengua existen dos disputas principales: la primera corresponde a la denominación de este, mientras que la segunda se refiere a si este idioma es realmente distinto del idioma búlgaro o no es más que un dialecto, posición apoyada principalmente por grupos nacionalistas búlgaros,​ pero asimismo por parte de la población en general.

En la actualidad, se conoce como macedonio también a un dialecto del idioma griego moderno, mientras que el macedorromano es una de las denominaciones que recibe el idioma romance oriental hablado por los arumanos.​

Todas las controversias en términos geográficos, lingüísticos y demográficos se han manifestado a nivel político internacional, principalmente tras la división de Yugoslavia a comienzos de los años 1990. Dentro de las nuevas naciones formadas de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia, la llamada República Socialista de Macedonia declaró su independencia de forma pacífica, el 8 de septiembre de 1991, con el nombre de República de Macedonia.​​

Sin embargo, el uso de este nombre fue rechazado por la República Helénica (al igual que la primera bandera de la República de Macedonia) al considerarlo usurpación de símbolos de la tradición cultural griega e irredentismo.​ En 1993, debido a la mediación de la Organización de las Naciones Unidas buy metal water bottle, ambos países llegaron a un acuerdo para la utilización de “República de Macedonia” en asuntos internos y de “Antigua República Yugoslava de Macedonia” a nivel internacional,​ dejando pendiente una solución definitiva. Sin embargo, el acuerdo es criticado en ambos países: en Grecia se rechaza el haber aceptado un nombre que contenga la palabra “Macedonia”, mientras en el nuevo país se exige el uso de un nombre más corto e identificativo.​

Actualmente, Grecia utiliza oficialmente la denominación πρώην Γιουγκοσλαβική Δημοκρατία της Μακεδονίας o su abreviación ΠΓΔΜ,​ mientras que las Naciones Unidas se refieren exclusivamente al país como “Antigua República Yugoslava de Macedonia”,​ al igual que otras organizaciones como la Unión Europea,​ la OTAN,​ el Fondo Monetario Internacional,​ la Organización Mundial de Comercio,​ el Comité Olímpico Internacional,​ el Banco Mundial,​ el BERD,​ la OSCE,​ la FIFA​ y la FIBA,​ entre otros. Por otro lado, algunos países (entre ellos Estados Unidos, Rusia y la República Popular China) utilizan la denominación constitucional del país.

Macedonia es también el nombre de una macrorregión de Grecia, dividida en tres regiones: Macedonia Occidental, Macedonia Central y Macedonia Oriental y Tracia. Esta macrorregión es administrada por el Ministerio de Macedonia y Tracia y su capital es la ciudad de Salónica, considerada como la capital conjunta del país (συμπρωτεύουσα, symprotévousa)​ en contraste con Atenas, la capital oficial.

Todas las controversias mencionadas anteriormente han generado una serie de denominaciones por parte de los diferentes grupos en conflicto. Aunque algunos han surgido sin afán peyorativo, pueden ser considerados como tales por parte de los otros grupos. Además, tanto macedonios de origen griego como eslavo utilizan las formas derivadas de la palabra “Macedonia” para describirse a sí mismos y emplean otras denominaciones para el grupo opuesto. A esto se suman las denominaciones de los grupos extremistas con respecto a la relación entre búlgaros y macedonios eslavos,​ tanto por los que niegan cualquier relación entre ambas naciones como los nacionalistas búlgaros que la promueven​ y que incluso reciben el apoyo de extremistas helénicos.​ Además, tanto búlgaros como macedonios eslavos se niegan a reconocer la autodeterminación de las minorías eslavoparlantes de la Grecia Septentrional,​ que se consideran comúnmente como griegos.

La elección del nombre Macedonia por la ARYM levanta directamente el tema de la usurpación del patrimonio cultural de su país vecino. Este nombre constituye la base para reclamar derechos sobre toda la región geográfica de Macedonia. Más específicamente, el llamar únicamente a los eslavomacedonios como “macedonios” monopoliza el uso de este nombre y crea confusión semiológica, mientras viola los derechos humanos de autodeterminación de los macedonios griegos. El uso de este nombre por la ARYM también puede crear problemas económicos y consecuentemente convertirse en un trampolín de distorsión de la realidad y la base para actividades lejanas a los estándares propuestos por la Unión Europea, especialmente la cláusula de buenas relaciones con los países fronterizos. El mejor ejemplo de esto puede verse en el contenido de los textos de estudio escolar de la Antigua República Yugoslava de Macedonia.

…el término “eslavomacedonio” fue introducido y aceptado por la propia comunidad (de origen eslavo en Grecia), que en ese tiempo tenía una conciencia étnica macedonia no-helénica mucho más aceptada. Desafortunadamente, de acuerdo a miembros de la comunidad, este término habría sido utilizado por autoridades griegas en una forma peyorativa y discriminatoria; de ahí el rechazo u hostilidad de los actuales macedonios griegos (es decir, las personas con una identidad nacional macedonia) de aceptarla.

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